Gloria Quintero Rojas

LA HISTORIA ORAL

             Gloria Eugenia Quintero *

La Historia y la Fuente Oral 

Como definir la Historia Oral ?

Partiendo del concepto tradicional de Historia, es decir, la Historia como  el estudio del Pasado, el Pasado que se reconstruye y se recrea a partir  del conocimiento que se tiene en el presente. El Pasado se mira desde el presente y se interpreta. Ahora bien, la Historia Oral construye el Pasado  tomando los datos de quienes hablan y estos a su vez lo cuentan como lo vivieron, de acuerdo  a sus recuerdos y a los condicionamientos de su condición social.  Por consiguiente se fundamenta en la memoria individual o colectiva referida a determinados acontecimientos “vividos” por las personas interrogadas.

Una de las premisas de la Historia Oral es:

“recurrir a los testigos presenciales de los procesos, a fin de recuperar información de primera mano”[1].

¿Como definir la fuente oral?

El sociologo Alfredo Molano,  en sus reflexiones sobre la historia oral, destaca la importancia de esta fuente en la investigación social.

  “Creo que la historia oral es un recurso más      de la historiografía, no es el recurso de la elaboración de una nueva historia… Es simplemente un a técnica, pero una técnica aplicable a muchas situaciones, a muchos sectores, a muchos personajes. Es decir, con la historia oral uno puede hacer la historia de un caudillo, puede hacer la historia de un monstruo explotador, puede hacer la historia de un humilde colonito, puede hacer la historia en cualquiera de esas dimensiones, aspectos y matices de la vida[2].

 Los principios que orientaron la utilización de la fuente oral en los años cuarenta fueron:

 a). La grabación es solo un medio y la cinta es un estado provisional de la constitución del documento: cada entrevista es transcrita y dactilografiada, (mecanografiada, hoy digitalizada), enviada a las personas interrogadas que releen la transcripción  la corrigen y eventualmente la modifican; el centro establece  un índice de nombres propios y de temas, adjunta fotografías  y elementos complementarios.

 b). Según esto, el documento original no es la cinta, sino el texto escrito y corregido.

“las entrevistas buscan mas establecer los hechos o las motivaciones conscientes que detectar las representaciones mentales o el ambiente, y los informantes son elegidos porque desempeñaron un papel, por mínimo que sea, en los acontecimientos y no como reflejo de la vida cotidiana o por ser representativos del norteamericano medio”[3]

 c). La entrevista es dirigida por medio de preguntas y respuestas. Posteriormente esta guía, que a la vez es una limitante, va a sufrir variaciones.

 d). Se recurrió también a la entrevista y a la observación,  para analizar la realidad social; método utilizado por la escuela sociológica de Chicago, fundada en las postrimerías de la primera  guerra mundial.

Después de la segunda guerra mundial, la escuela de Chicago estudio a partir de autobiografías, a personas comunes, la delincuencia, la desorganización de la familia, la pobreza urbana. El método de biografía fue sustituido rápidamente en la sociología por el método cuantitativo a partir de encuestas tomadas de una muestra poblacional representativa.

e). Los Sociólogos    Robert y Helen Lynds    utilizaron un método mas novedoso,    

“consistía en   vivir la vida de la pequeña comunidad como si formaran parte de ella: tenían una casa, un despacho, almorzaban y cenaban en los restaurantes, asistían a las reuniones sociales, comerciales, caritativas, culturales, deportivas, etc. A todo eso hay que agregar el examen de todos los documentos útiles: diarios del momento y del pasado, archivos de sociedad, memorias, diarios es decir diarios personales, anuarios estadísticos, etc. Cuando las estadísticas no existían se hacían por medio de encuesta  directa. Cuando escaseaban las informaciones, se pedían a los habitantes en forma de entrevistas personales”[4].

f). El antropólogo Oscar Lewis, da cabida a la cultura popular, como el mismo lo planteo, la cultura de los grupos dominados. Su método fue calificado como histórico.  Sin embargo, es evidente que la Historia Oral fue la primera forma de historia que se conoció y de hecho, ahora se reconoce como valida cuando se refiere a sociedades sin escritura.

lewis“El método de Herodoto por ejemplo, en el siglo V  antes de Cristo, era localizar testigos presénciales y e interrogarlos. En el siglo III d. de Cristo, encontramos a Luciano aconsejando a los aspirantes a historiadores que averiguaran los móviles de sus informantes; mientras Herodian cita suficientes fuentes como  para sugerir el orden en que las clasifica: fundamentos en materia de antigüedades, información palaciega, cartas, actas del Senado, y otros testimonios. Y a principios  del siglo  VIII, Beda, en el prologo a su History of the English Churcb and People, hacía cuidadosas distinciones en sus fuentesPara  la mayoría de las fuentes inglesas, había de basarse en las tradiciones orales que otros clérigos le mandaban, pero pudo indagar en los archivos de Canterbury, e incluso se procuró copias de cartas de los archivos pontificios a través de un sacerdote de Londres que visito RomaPero estaba más seguro de la evidencia referente a su Northumbria, donde  no dependo de ningún autor sino de testigos de toda confianza que conocen o recuerdan los hechos, además de lo que yo mismo se. . . Ni la generalización de la imprenta ni la racionalidad secular del Renacimiento supusieron cambios en este sentido.  Esto es quizá menos sorprendente cuando constatamos que el erudito al uso oía, mas que leía, los libros impresos de que se iba disponiendo

Y cuando la verdad era de la máxima importancia, había de tener: una expresión oral”[5] .

En el siglo XVIII, todavía se le da importancia a la fuente oral, Voltaire a pesar de reconocer que la tradición oral se convierte en “mito” que se deforma a medida que se aleja de su origen, utiliza la fuente oral con la misma frecuencia que la escrita, y parece no establecer distinción entre una y otra:

voltaire“Voltaiere era bastante cínico respecto a los absurdos mitos de la tradición oral del pasado remoto, recitados de generación en generación, que habían sido los originales fundamentos de la Historia; cuanto mas remoto sea su origen, menos valor tienen, pues pierden un grado de probabilidad en cada transmisión sucesiva. Celebraba que los presagios y apariciones estén siendo relegados ahora a la región de la fábula.    Reclamaba de los historiadores modernos mas detalles, hechos más esclarecidos.  Pero,  aunque para sus propios trabajos reunió tanta evidencia oral como documental, raramente citaba sus fuentes; y sus comentarios generales presentaban indicios de una ausencia de distinción entre ambos[6].

  Thomas Babington Macaulay, En el siglo XIX tambien se utilizaba la fuente oral, el historiador ingles Macaulay, quien escribió en los años 1848 a 1855, la historia de Inglaterra; fue un innovador en lo que se refiere a las fuentes, utilizo de manera sistemática la fuente oral, pero además, introdujo fuentes como la poesía, diarios, novelas, recurrió al novelista W. Scout, quien antes de ser novelista, había recogido una serie de baladas populares de los campesinos publicadas en 1802.

Incluso Michelet, recurrió a la fuente oral para confrontar los documentos oficiales con los criterios de la tradición oral popular.

Jules Michelet 1798- 1874,“cuando digo tradición oral quiero decir tradición nacional, la cual por lo general ha permanecido dispersa en la boca de la gente, la que dicho y repetido todo el mundo, los campesinos, los habitantes de las ciudades, los viejos, las mujeres, y hasta los niños; la que se puede oír si se entra una tarde en una taberna de pueblo; la que se puede captar si uno, al encontrarse en el camino un viandante que descansa, se pone a conversar con el sobre la lluvia, la estación, la carestía de la vitualla, los tiempos del emperador, los tiempos de la revolución”[7]

Desconfianza de la Historia Oral como fuente en la investigación.

El historiador ingles Eric Hobsbawm, señala varios problemas con relación a la utilización de la fuente oral en la investigación histórica, uno de ellos,es que se fundamenta en el recuerdo, y este es un testimonio muy poco fiable en tanto esta impregnado de condicionamientos personales. La fuente oral no vuelve fríamente a los hechos, por el contrario, los adorna, los recorta o bien los ignora, según sea el caso, quien recuerda elige.

Eric Hobsbawn“Gracias al magnetófono, la historia oral se cultiva mucho ahora. Y la mayoría de los recuerdos grabados en cinta parecen lo bastante interesantes, o poseen suficiente atractivo sentimental, para ser su propia recompensa. Pero, en mi opinión, nunca haremos uso apropiado de la historia oral hasta que determinemos qué es lo que puede fallar en el recuerdo, del mismo modo que hemos determinado qué es lo que puede salir mal cuando se copian manuscritos a mano…  sabemos también que la transmisión de acontecimientos históricos siempre es propensa a los resúmenes cronológicos.

…Pero la mayor parte de la historia oral de hoy consiste en recuerdos personales, que son un medio muy poco  fiable de preservar hechos.  Lo que ocurre es que la memoria es menos un mecanismo de registro que un mecanismo selectivo, y la selección, dentro de unos limites, cambia constantemente…  En este momento nuestros criterios para juzgar las fuentes orales son casi exclusivamente instintivos o no existen. O bien parece correcto o no lo parece. Por supuesto, también podemos cotejarlo con alguna fuente independiente veríficable y aprobarlo porque dicha fuente lo confirma. Pero esto no nos acerca más al problema crucial, que consiste en saber qué podemos creer cuando no hay ninguna posibilidad de cotejar la información que tenemos”.[8]

La pregunta de Hobsbawm es si: ¿los recuerdos son o no, dignos de confianza?. Y a continuación agrega, la importancia de la Historia vista desde abajo, que  en que se pone a hablar, si se quiere, a recordar a las personas corrientes sobre   acontecimientos pasados.

“…o lo que los historiadores pueden determinar que en verdad sucedió; y en la medida en que convierten sus recuerdos en mitos, cómo se forman tales mitos. ¿Cómo podemos reconstruir o bien los sentimientos originales o la formación de los mitos?. ¿Podemos separar unos de otros?. Estas preguntas no son insignificantes. Mi opinión personal es que no requieren sólo que se recopilen e interpreten cuestionarios retrospectivos grabados en cinta, sino que se hagan experimentos, si es necesario en conjunción con psicólogos”[9].

Entre las ambigüedades que se le atribuyen a la Historia Oral, esta la que señalan Dominique Aron- Schhnapper y Daniele Hanet , quienes afirman que la recolección de testimonios orales es un trabajo de archiveros y no de historiadores, en tanto este ultimo, supone confrontaciones, tratamiento critico y construcción[10].

Por su parte, Philippe Joutard, señala en su libro, ” Esas voces que nos llegan del pasado”, como la escuela francesa es la más critica de la utilización de la fuente oral, a tal punto, que ni siquiera la admite como fuente complementaria de lo escrito:

Philippe Joutard  1935  “Aunque un pueblo haya salido del periodo legendario, fijando             los hechos por medio de la escritura, la tradición oral no se detiene; pero su terreno se restringe: se reduce a los hechos no registrados, ya sea porque son secretos por naturaleza, ya sea porque no hay preocupación por anotarlos, como los actos íntimos, las palabras, los detalles de acontecimientos. Se trata de la anécdota: se le llamo la leyenda de los civilizados. Se forma como la leyenda, por medio de recuerdos confusos, alusiones, interpretaciones erróneas e imaginaciones de variado origen que se fijan sobre algunos personajes o acontecimientos. Las leyendas y las anécdotas sólo son en el fondo creencias populares atribuidas arbitrariamente a personajes históricos, forman parte del folklore, pero no de la historia”.[11]

Según Joutard,  la filología fue el método que convirtió la historia en ciencia y solo da cuenta del texto escrito

   “…la historia se constituye como disciplina de carácter científico, a comienzos del siglo XIX, también gracias a la creación de grandes archivos que tienen la doble particularidad de la concentración de los fondos y de su acceso público…  La curiosidad de los historiadores está perfectamente adaptada a este tipo de fuentes. Los historiadores se interesan únicamente por Europa, por la historia política, por la vida de los grandes, no tienen necesidad de buscar otros documentos; Langlois y Seignobos son perfectamente claros al respecto: las creencias populares no son historia sino folklor, y el desprecio de nuestros profesores universitarios por el folklor asociado a la anécdota es evidente. A la jerarquía sociocultural le corresponde una jerarquía de las disciplinas que remite a su vez a una jerarquía de los documentos. La alfabetización continua del siglo XIX y la ideología de la escuela como factor de progreso y liberación confirmaron a la corporación de los historiadores en su fidelidad exclusiva a lo escrito. La encuesta oral se refugia en las márgenes, geográficas o sociales”[12].

Valoración de la Fuente Oral

Uno de los grandes defensores de la fuente oral es el historiador Philippe Joutard, a quien ya se había hecho referencia. Para  Joutard, la Historia Oral permite la construcción de la historia “desde abajo”

     “La historia oral ha demostrado su capacidad para dar la palabra a los excluidos, en primer lugar a las mujeres: ha contribuido poderosamente al surgimiento de una historia de género; ha sabido escuchar al mundo popular incluyendo sus manifestaciones de extrema pobreza y analfabetismo, así como a las  minorías frecuentemente olvidadas por la historia tradicional. Aun entre los grupos que manejan perfectamente la escritura, ofrece un punto de vista diferente demasiado descuidado, el del imaginario creador de acción”.[13]

 El profesor Alistair Thomson quien  ha sido  galardonado  por obras como   Historias Conmovedoras  e Historias en movimiento, obras  en los que la fuente oral es fundamento de su investigación plantea:

Profesor Alistair Thomson  “El  testimonio oral registrado no es solamente un recurso histórico que se tiene que tener en cuenta para  obtener información y que esta sujeto a interpretación histórica del entrevistador y de otros historiadores.  En una entrevista el narrador no solo recuerda el  pasado, sino que también ofrece una interpretación de ese pasado, en efecto, la historia oral puede desafiar el estado esencial de historiador y democratizar la práctica de la historia…

En breve, la historia oral no es simplemente la voz del pasado, es un registro vivo de la interacción completa entre el pasado y el presente con cada individuo y en la sociedad. Si la historia no solo se ocupa de averiguar acerca del pasado, sino que también trata la importancia del pasado en el presente, entonces la historia oral proporciona una llave con la cual  podemos abrir y desentrañar esa relación. Es una herramienta poderosa para descubrir, explorar y evaluar la naturaleza del proceso de memoria histórica, como las personas comprenden su pasado, como conectan experiencias individuales y sus contextos sociales y como el pasado se transforma en parte del presente, y como las personas lo utilizan para interpretar sus vidas y el mundo que los rodea”[14].

Esta fuente histórica  controvertida  por la subjetividad que se impone tanto en el entrevistador como en el entrevistado, es cada vez más utilizada a pesar de la falta de rigurosidad de que se le acusa.  Pero es que las fuentes son herramientas de investigación y como tales se utilizan para obtener información que se  encausa de acuerdo al interés del investigador. Lucien Febvre y Marc Bloch  ya lo han planteado al afirmar, el primero, que el historiador escoge los documentos, los selecciona de acuerdo a sus fines, rechaza o mejor desecha los que no contribuyen a su investigación y los interpreta. De otra parte, Bloch nos habla de hechos, de huellas que sólo responden al ser interrogadas, y todos sabemos que toda pregunta lleva implícita una respuesta.  Pues bien, el recuerdo, la memoria, es objeto de interrogación, sólo que no es un dato muerto, es una voz que se escucha así misma y que responde de acuerdo con su propia vivencia, sobre un pasado reciente y tal vez idealizado, o como señala Freud, un recuerdo encubridor.  No se trata de “verdades”, no es la verdad la que está en juego, se trata del juego de las interpretaciones.

La historia oral no es transparente, ¿pero acaso lo es la historia que se sustenta en el documento escrito? ¿No está el historiador enfrentado al dato frío,  a un dato muerto  que  él debe “revivir” con el conocimiento de que dispone en el presente?. ¿No es acaso una interpretación que parte del presente al encuentro de un pasado?.

No hay que temerle a la relación existente entre el pasado y el presente. No hay que sacrificar los aportes de la historia oral por defender la “veracidad” o, si se prefiere, la certeza de los datos, de los documentos escritos, que son en último término, los que se privilegian.

.¿Cuales son las particularidades de la Historia Oral?

Las Historias de vida e Historia oral están formadas por relatos que se producen con una intención, que responden a la solicitud de un investigador y que corresponden a la elaboración y transmisión de una memoria personal o colectiva

 “que hace referencia a las formas de vida de una comunidad en un periodo histórico concreto”[15].

“Reflexionar sobre la introducción de la encuesta oral en  historia no es sólo discutir sobre metodología sino interrogar la evolución de las relaciones que nuestra sociedad mantiene con su pasado”.[16]

La fuente oral incluye

“no una narración literal o fotográfica de los hechos históricos sino memoria, ideas de la persona y deseos inconscientes. Sin duda la memoria tiene un carácter subjetivo y tendencia a interpretar la historia más que a reflejarla.

En consecuencia, los trabajos de historia oral pueden, por un lado reconstruir e interpretar hechos del pasado a través de la recuperación de distintas perspectivas hasta ese momento desconocidas, y a la vez interpretar cambios en la conciencia y encontrar sentido no sólo a lo que la gente dice, sino también a lo que no dice[17]


* Magister en historia de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellin. Profesora asociada Universidad Nacional de Colombia sede de Medellín, Escuela de Historia, Facultad de ciencias humanas y económicas.   ,

[1] Meyer, Eugenia.   América Latina, ¿Una realidad virtual? En Historia, Antropologia  y Fuentes Orales 2, 16, 1996 Universidad de Barcelona pag 145

[2] Molano, Alfredo. La vida es mas sencilla, y a la vez mas compleja. -Reflexiones sobre historia oral-. En: Contra el caos de la desmemorizacion  Fotocopia,  sin reseña, p. 189

[3] Ibid. Pag 98.

[4] Ibid. Pag 100.

[5] Thompson, Paul.    La voz del Pasado.   Estudios universitarios No 26 p 37

[6] ibid. p 39

[7] Michelet. Citado por Paul thompson. En: La voz del pasado. p 31

[8] Hobsbawm, Eric.  Sobre la Historia desde abajo.  En: Sobre la Historia. Critica, Barcelona 1998. Pag 210

[9] Ibíd, pag 210

[10] Aron-Schnapper y D. Hanet. Histoire orale ou archives orales?, repport d`àctivité sur la constitution d`archives orales pour l`histoire de la Sécurité Sociale, Paris, Association pour l`histoire  de la Sécurité Sociale, 1980. Citado por Joutard. En: Esas voces que nos llegan del pasado. F.C.E. Argentina. 1999 .pag 14.

[11]   Ch. V. Langlois y Seignobos. Introduction aux études historiques. Citado por Joutard. Op, cit. Pag 50.

[12] Joutard, Philippe.  Esas voces que nos llegan del pasado. F.C.E. Argentina, 1999. Pag 51

[13] Ibid.  Pag 8.

[14] Thomson, Alistair. Memorias poco confiables. Uso y abuso de la historia oral. En: Revista Voces Recobradas. Publicación del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires. Abril 1998. Pag 28-30.

[15] Santamarina, Cristiana. Marinas, José.   Métodos y técnicas cualitativas de Investigación  en Ciencias Sociales. En : Sandoval, Carlos A. Investigación Cualitativa. Programa  de Especialización  en Teoría, Métodos y Técnicas de Investigación social. ICFES  Bogotá 1997. Pag. 251

[16] Joutard, Philippe.  Esas voces que nos llegan del pasado. F.C.E. Argentina 1999. Pag 14.

[17] Historia oral. http//clio.rediris.es/clionet/articulos/oral.htm.

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Un comentario el “LA HISTORIA ORAL

  1. viajeroso
    abril 28, 2013

    Gracias por la completa información.

    Saludos.

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Esta entrada fue publicada en marzo 14, 2013 por .
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